martes, 8 de diciembre de 2009

Locuras



Por: Miguel Angel García
Caracas- Venezuela

YO…

“Pregunten por un joven que reposa en la casa de los árboles,
que sueña orlado en las satisfacciones de los calendarios,
que llueve y adelgaza tirado sobre los mosaicos de granito;
y sube ondulante y amarillado hacia los señalamientos celestes.
Pregunten por un joven que aguza los sonidos escuchados en la
Orquesta espinal del viento,
En la boca latente de la melancolía nocturna


LA LLEGADA…

“Después que todo regrese al cálido color; al negro,
y el húmedo valle se tiente a obedecer nuevamente al bastón,
después que las aguas bajen hacia la luz, pareciendo,
un súbito líquido claro y helado;
cuando un tímido tigre busque el fuego en una triste roca;
entonces, sólo entonces,
bajará un carruaje del cielo,
sin color, sin frío ni calor,
redimiendo el extraño temblor de un ignoto balbuceo señorial...
la sangre que no coagulará,
será la sangre que no heredará.




LA ETERNA ESPERA


“Esperando estoy, no sé que, quizá una firma que se responsabilice por mi destino, que ya el barniz de mi pluma se tiñó de desesperación y melancolía.

Espero el crepitar de una respuesta como hojas que al viento deleitan
con su suave vaivén, y que mis oídos sonrían plácidamente, y mis ojos se desempañen ante el futuro.

Espero la cálida mano que endulza la piel al tacto,
que acelere el pulso ante el decaído cansancio de levantarse tantas veces después de caer.

Espero y espero, con una agonía floreciente en mis entrañas, con ojos desorbitados ante la cercanía de un precipicio fulgurante de oscuridad.

Espero la guía de mis pasos, como la flor y el polen guían a la mariposa,
que luciendo sus bellos colores, brinda sentido a su volar.

Quiero volar también, sobre mundos prometidos, donde el sol nazca brillante y tibio,donde la luna brinde esperanzas a mi eterno caminar.”...


VEJEZ…

“Tal vez me ocurra algún día...que paso a paso mueva mis pies,
y me siga un crepitar de hojas secas,
cuando abstraído vague sin rumbo por los parques,
que mire a lo desconocido y solo vea pasar frente a mis ojos,
el desfile gris e impersonal de mis días.
Fatales decretos del destino me condenen a seguir por siempre
una clave inalcanzable...
cuando me cubra con mi soledad, como una capa negra y enigmática...
tal vez mis pasos solitarios evoquen algunas formas
desaparecidas de la tierra ahuecadas y errantes,
cuando hable solo, entre una espesa niebla, y una mano de hierro, fría,
con increíble fuerza oprima mis hombros, me vaya inexorablemente postrando,
hasta que al ras del suelo me arrastre y entre el polvo mi boca delire.
Cuando de mi no quede más que un vago recuerdo,
Un leve vacío olvidado hasta de su propia sangre,
Seré solo una transparencia que vertiginosamente comenzará a esfumarse...”









ODA A LA MÍSERA MUERTE (a la que se llevó a mi papa)

Muerte, túnel sin tiempo, que desgarras todo a tu paso,
eres cruel indigna e invulnerable y dejas igual a ti, todo lo que tocas.
Sabes herir al viviente, sin bastarte tan sólo él, sino que matas de dolor y quejas;
a quien no te sintió llegar.
En menos tiempo del que tarda una gaviota en emigrar; te llevaste de mi alma y mi espacio el más hermoso y vivo corazón.
¿Por qué lo has hecho?
¿Te complace hacer sufrir a un emigrante volador?, ¿un joven dios que espera el triunfo?
...tienes todas las armas en tu mano y no podemos detenerte...
No somos capaces de encarar tu increíble fuerza...
¿El tiempo no tiene tiempo para ti?
¿La edad, no significa nada?
¡Malditos juegos de inocencia!
¡Ni la juventud la respetas!
¿Te gustaría acaso sentir lo que sintió papá al morir?
¿Lo que vivió tan sólo y que no pudo evitar ni controlar?
¿Te gustaría verte al espejo y sentirte atrapada entre tus propios y huesudos brazos?
...esos brazos indolentes que ni las caricias de un niño ni el calor de un anciano inmutan...
¡Fríos como el hielo y calientes como la fiebre!
...nadie ha podido liberarse de ti y cuando te sienten llegar; cuando sienten la hora despiadada y maloliente, sólo se acogen ante un dios de amor que alivie el dolor de una despedida eterna...
Ese dios que no conoce impedimentos, omnipotente y omnipresente, ¿es la única esperanza para el viajero sin retorno?
¿Acaso tú fútil muerte, te enfrentas a él también?
¿Le disputas el derecho de las almas?
¡Que maldita y desgraciada eres!
El mundo solloza nudos de dolor que ni el éter ni la infinidad del espíritu alivian...
¿Pero... y los que nos quedamos? ¿Qué hay de nosotros?
¿Sólo la espera nos queda?
¿La ceguera de la entrega al regazo del destino es nuestro único oficio terrenal?

¡Papá… que feliz debes ser!
Si no es así... ¿Por qué no regresas?
¿Porqué no regresas conmigo?...
..., no, es inútil, el lazo que nos unía se ha roto...

Mi esperanza es encontrarte algún día, poder abrazarte de nuevo y que la eternidad se convierta en fiel compañera de nuestro amor, quiero volver a volar por el cielo sentado en tus rodillas, quiero escuchar tu voz en mi oído cada noche, ¡sabes!, seré grande por ti, quiero que me aplaudas siempre desde dondequiera que estés, que más temprano que tarde estaré contigo y te daré ese abrazo que deseo tanto darte; y la luz del firmamento nos unirán de nuevo, y esa vez no volaremos en el cielo como antes...
Viviremos allí.

Tu hijo Miguel Angel. (23-07-1996)
a 4 años de su muerte






DELIRIOS…

Se va esfumando la plenitud perdida y una humillante degradación me va empujando hacia lo hondo.
Estoy flotando en negro húmedo, sin llamas ni rescoldo,
Removiendo cenizas y flotando.
Estoy muriendo, muriendo de una muerte lenta, callada, sin ruido,
Estoy muriendo sin morir, estoy lleno de muertes que pasan como sombras por mi rostro, muertes que huyen y nunca alcanzo.
¿Cómo alcanzar mi muerte única?
¿cómo elegirla entre tantas muertes que me acosan?
Estoy muriendo con la muerte como única compañía,
Penetra en mi casa, pisa mis alfombras, toca mis cristales, opaca mis campanas...
Me va despejando de todo, del aire, del reflejo, de la forma,
La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.
He olvidado los comienzos, he olvidado los lugares.
Solo me aprieta este círculo... ¿Acaso ya es mediodía?
¿El sol ya esta en lo alto celebrando sus deslumbres?
Yo estoy fijo, aquí encerrado en este círculo, debería ir a la primera fuente, allá donde nació el agua.
No pensar más en la muerte, sentir mi cuerpo todo sumergido en el amor,
Hora de cortar mi profunda depresión
Es hora del gran asombro, de una estremecida violenta que me devuelva la certeza de estar vivo.


...que importa que me quede tan solo un levísimo suspiro...



CUANDO YO MUERA


...Cuando yo muera; todo esto será visión, ceniza,
retazo de hoja seca;
pisoteada estrella sin linaje; soledad...
desvaído lindero que soñaba espíritu; cualquier cosa lejana
que se perdió entre acordes de notas silentes...
¡hada que jamás pudo visitarme; o verso que jamás pude escribir!

Cuando yo muera, hazles saber a todos que...
jamás pude arrancarle los pétalos a un nardo,
ni pude usar la china contra los turpiales
o destruirle a un niño su juguete.
Deben saber que nunca abandoné mi cálida trinchera,
allí donde clamaban los mendigos y me extasiaba
fantaseando con Mafalda y Mazinger Z
Nunca abandoné la belleza de la música y siempre cobijé
con alegría mis locuras.
Locuras que inspiraban mi vida y mis amigos;
Verdadero tesoro de mi juventud.
tu sabes que fue así; no hubiera sido nada sin ti...
Dile a todos que hubo vendavales y tormentas,
pero siempre ví de frente a la luz.

Cuando yo muera, mi legado será sencillo, humilde,
cuando yo muera nada podré dejarte sino un nombre y un corazón.
Entréguenle mis pies al llano, para que al fin pueda recorrerlo.
Coloquen mis manos sobre un blanco piano de cola y déjenlas que toquen antiguas melodías.
Entréguenle mis ojos a mi bebe, para nunca dejar de verla.
Mis labios a mi madre para siempre besarla.
Mis oídos al viento para arrullarme mientras descanso.
Mi nariz a la tierra para que se mezcle con las flores.
Mi pecho al sol, para sentir que sigo vivo.
Mis brazos a mis pocos amigos, a los que leen esta carta, para abrazarlos y que me llenen de su fuerza.
Mis piernas al mar, para que compita con los caracoles….

Y a mi corazón....

Ponlo de vez en cuando en los jardines;
Tal vez dialogue cosas con las flores;
Llévalo quizá un día al Sur; donde aprendió a añorar
El horizonte.
Súbelo a la montaña donde soñó ser algo entre los hombres y
Sumérgelo entre la espesa nieve donde latió entre compases musicales...
¡Y al mar!, Al mar... y deja que se confunda con las atarrayas
Tómalo entre tus manos mansas,, como siempre,
Y deja que bese de nuevo tus palmas,
Llévame al final dondequiera que estés tú, dondequiera que haya una lágrima,
un niño, una nota musical, una máscara, un pincel, una pluma y una flor.
Guárdame en bálsamo de miel y úsame en la hora en que por tu mente pasen sinsabores;
Y recuerda, que una sonrisa y un abrazo, siempre fueron los únicos tesoros que de tu persona pedí,
Y a través de ellos, en la infinidad del tiempo; te observaré, cuidaré de ti como siempre lo hice, inmensamente, más allá del pensamiento y más allá de la vida.






UN MARAVILLOSO BRINDIS

Brindo por la maravillosa arquitectura de un panal de abejas,
Brindo por el zurcido invisible de un insecto en el aire,
Brindo por el repicar de la lluvia en la tierra mojada,
Brindo por la fragancia de una rosa encarnada.

Brindo por ti y por mí, y por el poco espacio que nos separa,
Brindo por el reflejo de mis ojos en los tuyos,
Brindo por el aleteo de la mariposa que se dibuja en tu mirada
Y el crepitar angustiante del abrir de mil capullos.

Brindo por la melancólica confesión del caracol,
Brindo por el amor, brindo por el dolor.

Brindo por el silencio agotador de mi voz cuando te espero
Brindo por el reloj, que apura tu llegada
Brindo por el cáliz de vino dulce que bebo en tus riberas
Brindo por aquello que sabemos que nos muerde y que nos quema

Brindo por el apagado canto de un grillo en la madrugada
Brindo por el azul oscuro de una tarde que agoniza,
Por el bamboleo de un barco mecido por la brisa
Y por la palmera, tan altiva y tan delgada

Brindo por ti y por mí y la alborada
Brindo por la vida que se escurre a cada instante
Brindo por la muerte, que nos acusa constante.
Brindo por mi alma, que se diluye en tu mirada.



PEREGRINA…

El cálido celaje, de la brisa del mar,
La tarde que agoniza sobre un tibio lugar,
Gaviotas que atraviesan
La tarde moribunda,
Me recuerdan la hora en que te vi marchar..

Las aguas cristalinas, la rosa de coral,
Las palmas que altaneras parecieran volar
La luna misteriosa detrás de la colina,
Reflejan mi tristeza por no poderte amar.

Donde estas peregrina, donde estas?
Quiero calmar esta ansiedad con agua de tus ojos,
Y aplacar este frío de mi inmenso penar.

La noche que te fuiste, como brisa fugaz
Dejaste sollozando a la estrella de mar,
Las aves cantarinas inundaron su canto,
Con gotas de quebranto,
Que le impiden volar.

Buscando entre las sombras, te llamo sin cesar,
Y responde nerviosa la brisa en el palmar,
Al fondo escucho ecos, que repiten mi nombre
Pero solo son viejos caballitos de mar.



SONETOS DE AMOR


Te amo como el viento que se enreda en los pinos,
Como ilumina la luna las aguas de un río,
Como se transforma la niebla en danzantes figuras
Como una gaviota de plata que construye su nido.

Te amo, aunque solo sea la vela de un negro barco
Y a veces amanezca como la red húmeda de un espartano.

Te amo aunque te oculte el horizonte
Te amo aunque tu mano sobre la mía sea ensueño sin norte.

A veces van mis besos sobre mares del ocaso,
Que navega y se hunde en el mar del fracaso.

Tengo hambre de tu boca, de tu voz y de tu pelo.
De tu risa resbalada, de tus manos de granero.

Quiero comer el rayo quemado de tu vientre
Y comer tu piel como una serpiente.

Quiero beber la sombra fugaz de tus pestañas
Y zambullirme en el ocre de tus ojos de grana

Te amo sin saber como ni cuando, ni donde,
Te amo porque no se amar de otra manera,
Te amo como la flor que no florece,
Pero que lleva dentro tierra sol y primavera.

Te amo tanto que no soy ni eres.
Te amo tanto que tu mano cerca de mi pecho es mía
Te amo que mis ojos se cierran con tu sueño
Y tu aliento sobre mi cuello es vida

Te amo tanto que te busco entre las horas
Te amo tanto que mi voz casi me ahoga
Te amo tanto que mi alma me abandona
Y corre a buscarte, muy de prisa, sin demora.



AMARTE ES…

Amarte es conjugar un verbo inexistente,
Es conciliar el sueño solo después de verte,
Es dormir apretando tu nombre en los labios.
Y nombrarte a cada hora a cada instante; en cada paso.

Amarte es respirar en la brisa el dulzor de tu fragancia,
Y caminar en calma sobre un millón de estancias;
Saborear de tus labios el elixir mas deseado,
Y apurar esa copa con mis labios, de tu mano

Amarte es describir la vida en un suspiro
Y sentir que se va y viene en sinfines de latidos
Cuando la aurora o la alborada llega a su destino
Y caminando de prisa tus pasos llegan a los míos.

Amarte es convertirme en viento para estar a tu lado,
Y no poder volar por estar contigo anclado,
Es querer ser la brisa que retoza en tu regazo
Y deslizarme suavemente por tus hermosos brazos.

Amarte es convertirme en palmera
Y mecerme al compás de tus caderas
Es añorar el horizonte
Es vivir en primavera.

Amarte es descubrir que el sol
Solo sale por tu presencia,
Y que la luna se oscurece
Cuando sufro por tu ausencia.

Es poder bajar el cielo si me lo pide tu mano,
Y bajarte las estrellas, para adornar tu manto
Es dormir en la espesura de un campo de azucenas
Y tenerte en mis brazos con olor a hierbabuena

Amarte es dibujar sobre el gris papiro de mi existencia
Los colores del arco iris en plena iridiscencia
Y crear con pinceles de tu pelo
Los más hermosos paisajes que brotan de tus sueños

Amarte es despertar a medias si no estas a mi lado,
Y añorar al día siguiente dormir acompañado,
Es susurrar tu nombre a la almohada,
Sin saber que ella también te añora acongojada

Es ver en tus ojos el reflejo de mi vida
Y verla hermosa y brillante por el espejo en que se mira
Es escuchar turpiales y golondrinas en tu voz,
Entonando melodías compuestas por dios.

Es convertirme en arena de sal y quebrantos,
Y deslizarme siempre, tímidamente entre tus manos
Es disfrutar el arrullo del mar,
Cuando siendo arena, me diluyo en tu mirar

Es distinguir fácilmente en la penumbra,
Tu silueta seductora como un faro que me alumbra
Y reconocer entre mil voces desnudas
La tuya, alma mía, que me llama con ternura.

Amarte es escribirte una poesía,
Y apurar mi pluma y mi tinta para leértela enseguida,
Es morar en tu aliento y morir en tu agonía
Y revivir con tus besos cada noche y cada día.

Es no temerle a la muerte si me llega de repente,
Es solo temerle si me encuentra sin tenerte
Es descubrir en las flores campesinas tu perfume,
Y tu silueta adorada como un ave entre las nubes

Amarte es andar delirante y apasionado
Vagando feliz por el aire como trigo requemado
Y jurar por lo mas bello, lo mas puro, lo mas sagrado,
Que moriría contento si me muero entre tus brazos

Es saborear la vida, la paz, la esperanza
Cada vez que tus manos con mis manos se entrelazan
Y repetir sin ahogo hacia el cercano cielo
Que tú eres y serás la razón de mis anhelos.

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